Reconozco que tengo el dÃa tonto. Pero también es cierto que siempre que me apetece escribir sobre el primer disco de Fleet Foxes tengo el dÃa tonto. Asà que será por algo, más allá de la pura casualidad. Pero, en todo caso, si no estáis de acuerdo, achacadlo a lo que os digo. Y es que, por más vueltas que le doy, tengo la sensación de que me esperaba mucho más del disco homónimo de uno de los gru...